Permite estabilizar la tensión, proporcionando una salida más estable. Su principio de funcionamiento es la adecuación de la relación de transformación, lo que se logra mediante el movimiento mecánico producido por un motor. Su principal ventaja respecto a los equipos electrónicos es su gran robustez, lo que le permite aguantar, entre otras cosas, grandes picos de arranque. Además la precisión de salida que proporcionan es el doble que los electrónicos. Su control se realiza de forma electrónica mediante un microprocesador óptimamente programado el cual mide continuamente la tensión de salida, mandando las correspondientes órdenes a los dispositivos mecánicos para mantener ésta dentro de unos valores adecuados. No deforman la onda y no introducen ruidos en la red. Los equipos trifásicos pueden solicitarse con regulación independiente por fase. Dotados de señalización luminosa de presencia de red, encendido y salida. |